8 cosas que el Libro de Mormón puede enseñarte acerca de Dios

El Libro de Mormón, al igual que la Biblia, es un libro de Escrituras que contiene la palabra de Dios dada a través de Sus profetas. A continuación se presentan ocho preciosas verdades que nos enseñan acerca de Dios, nuestro amoroso Padre Celestial.

1

Dios es real

El Libro de Mormón testifica que Dios realmente existe. A lo largo del Libro de Mormón, las personas aprenden acerca de Dios, lo escuchan y ven Sus señales. Un ejemplo es Nefi, un joven que tenía “grandes deseos de conocer los misterios de Dios” (1 Nefi 2:16). Sus oraciones para conocer a Dios fueron contestadas: “… he aquí que [el Señor] me visitó y enterneció mi corazón, de modo que creí” (1 Nefi 2:16). Cada uno de nosotros puede llegar a saber que Dios es real si lo busca por medio de la oración.

2

La mano de Dios está en todas las cosas

En el Libro de Mormón, un hombre exigió que el profeta Alma le mostrara una señal que probara la existencia de Dios. “Todas las cosas indican que hay un Dios”, explicó Alma, “sí, aun la tierra y todo cuanto hay sobre ella, sí, y su movimiento, sí, y también todos los planetas que se mueven en su orden regular testifican que hay un Creador Supremo” (Alma 30:44). Si la buscamos, podemos ver la mano de Dios en toda la belleza que nos rodea.

3

Dios tiene un cuerpo

Dios se manifestó a las personas del Libro de Mormón, tal como lo hizo con las personas de la Biblia. El libro de Mosíah nos enseña que “el hombre fue creado a imagen de Dios” (Mosíah 7:27). Eso significa que fuiste creado para parecerte a Él y que Él tiene un cuerpo físico.

4

Dios puede hablar contigo

La mayor parte del tiempo, Dios se comunica por medio del Espíritu Santo. Sin embargo, en algunas ocasiones, las personas han oído hablar a Dios mismo, por lo general para testificar de Su Hijo Jesucristo. En el Libro de Mormón leemos acerca de un numeroso grupo de personas que escucharon a Dios proclamar: “He aquí a mi Hijo Amado, en quien me complazco, en quien he glorificado mi nombre: a él oíd” (3 Nefi 11:7).

5

Dios ama a Sus hijos

Cuando al profeta Nefi se le preguntó si comprendía “la condescendencia de Dios”, él respondió sinceramente: “Sé que ama a sus hijos; sin embargo, no sé el significado de todas las cosas” (1 Nefi 11:16−17). Podemos seguir el ejemplo de Nefi y aferrarnos al conocimiento de que Dios nos ama a nosotros, Sus hijos, y desea lo mejor para nosotros a pesar de las incertidumbres que afrontamos en la vida.

6

El amor de Dios es perfecto

El amor de Dios por ti no depende de tu nivel social ni de tus antecedentes, ni siquiera del amor que tú tengas por Él. Por el contrario, el amor de Dios es perfecto e infinito. Él desea que todos vengamos a Él. El Libro de Mormón enseña: “Él invita a todos ellos a que vengan a él y participen de su bondad; y a nadie de los que a él vienen desecha, sean negros o blancos, esclavos o libres, varones o mujeres; y se acuerda de los paganos; y todos son iguales ante Dios” (2 Nefi 26:33).

7

Dios tiene un plan para ti

Dios te conoce perfectamente porque Él te creó tal como eres. Él tiene un plan para ayudarte a volver a casa con Él y ser feliz. El Libro de Mormón enseña que Dios creó a Sus hijos “para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25).

8

Dios desea que regreses a vivir con Él

Mediante el sacrificio del Hijo de Dios, Jesucristo, puedes arrepentirte de tus pecados y volver a la presencia de Dios. El profeta Samuel, del Libro de Mormón, enseñó: “… la resurrección de Cristo redime a toda la humanidad […], y la trae de vuelta a la presencia del Señor” (Helamán 14:17).

Tanto por la Biblia como por el Libro de Mormón puedes saber que Dios existe, que te ama y que tiene un plan para ti. Vivir Su evangelio y aprender de Él te ayudará a ser feliz en esta vida y en la venidera.

Una mujer lee y medita sobre El Libro de Mormón

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