¿Qué enseña el Libro de Mormón sobre el propósito de mi vida?

Dios tiene un plan de felicidad para sus hijos, ¡eso te incluye a ti! Al igual que la Biblia, El Libro de Mormón responde a preguntas importantes acerca de quién eres, por qué estás aquí y qué es lo que Dios desea que hagas.

Eres un amado hijo de Dios

Dios es tu Padre Celestial. Él te ama. Todo lo que Él hace es para ayudarte a aprender, a progresar, a ser feliz y a regresar a casa con Él. A veces la vida puede estar llena de desafíos, angustia y decisiones difíciles, pero Dios puede ayudarnos a ver las cosas desde una perspectiva diferente. El Libro de Mormón enseña acerca de Su amor por nosotros y de Su plan para nuestra felicidad.

Dios tiene un plan para ti

Esta vida es solo una parte del gran plan que Dios tiene para ti. En el Libro de Mormón, el profeta Alma explicó: “Dios [realiza] sus grandes y eternos propósitos, que fueron preparados desde la fundación del mundo. Y así se realiza la salvación y la redención de [todos]” (véase Alma 42:26). Esta vida es un tiempo para que progresemos y aprendamos a fin de que algún día podamos ser salvos y regresar a Dios.

Dios desea que seas feliz

A menudo nos referimos al plan de Dios como el plan de felicidad. En el Libro de Mormón, el profeta Jacob escribió: “… existen los hombres para que tengan gozo” (2 Nefi 2:25). ¡Dios nos creó para que tengamos gozo!

El Libro de Mormón enseña que podemos hallar gozo tanto en esta vida como en la venidera si guardamos los mandamientos de Dios. El profeta rey Benjamín describió “el bendito y feliz estado de aquellos que guardan los mandamientos de Dios. Porque he aquí, ellos son bendecidos en todas las cosas, tanto temporales como espirituales; y si continúan fieles hasta el fin, son recibidos en el cielo, para que así moren con Dios en un estado de interminable felicidad” (Mosíah 2:41).

Dios desea que aprendas y progreses

Otro propósito de esta vida es que aprendamos y progresemos. Obtenemos mucho conocimiento por medio de experiencias, tanto buenas como malas. El Libro de Mormón nos enseña que este es un aspecto crucial de esta vida: “[Hay] una oposición en todas las cosas” (véase 2 Nefi 2:11). A medida que experimentamos tanto el gozo como la tristeza, tanto el éxito como la derrota, aprendemos a seguir a Dios. Nuestras experiencias nos hacen mejores personas y también nos ayudan a apreciar lo que tenemos.

Dios desea que regreses a Él

En el Libro de Mormón, el profeta Amulek enseñó que “esta vida es cuando […] debe[mos] preparar[nos] para comparecer ante Dios” (véase Alma 34:32). Podemos prepararnos ahora para el día en que, finalmente, seremos llevados ante Dios para ser juzgados por nuestros hechos y nuestras intenciones.

Todos cometemos errores pero, cuando pedimos perdón, volvemos a estar completos por medio de la gracia de Jesucristo.

Venir a Cristo

En el Libro de Mormón, el profeta Moroni enseñó que Jesús nos puede ayudar a llegar a ser limpios y perfectos cuando lo seguimos a Él: “Sí, venid a Cristo, y perfeccionaos en él, y absteneos de toda impiedad, y si os abstenéis de toda impiedad, y amáis a Dios con todo vuestro poder, mente y fuerza, entonces su gracia os es suficiente” (Moroni 10:32).

El propósito de la vida es llegar a ser más semejantes a Jesucristo. Estamos aquí para progresar, para servir a Dios y a los demás, y para ser felices. Puedes aprender más acerca de Dios y de Su plan para ti por medio de la lectura del Libro de Mormón.

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