Las reuniones dominicales

“Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).

Personas participando en la reunión sacramental

Haz una pausa para reflexionar y acompáñanos a adorar

Asistir a la Iglesia cada domingo es un descanso de la vida cotidiana. Nos relajamos un par de horas cada semana para reflexionar, adorar a Dios, fortalecer nuestra conexión espiritual y volver a enfocar nuestras vidas en Jesucristo. Asistimos a la Iglesia con una comunidad de santos—una palabra que en la Iglesia se usa para describir a las personas de la Iglesia que están tratando de ser más como Cristo—y ahí aprendemos unos de otros.

Los horarios de las reuniones dominicales varían de una congregación a otra. Sin embargo, el formato es igual: una reunión principal para todos y una clase donde se separan por edades o intereses generales.

La reunión sacramental

La reunión más importante cada domingo se llama reunión sacramental. En esta reunión hay canciones, oraciones y sermones (o “discursos”) que dan los diferentes miembros de la congregación cada semana. Pero la parte más importante de la reunión es cuando tomamos la Santa Cena (o la Comunión). 

Cuando tomamos la Santa Cena cada semana, prometemos que siempre recordaremos a Jesús, que trataremos lo más que podamos de vivir como Él vivió y que guardaremos Sus mandamientos. El Sacramento incluye una oración especial para bendecir el pan que se ofrece a la congregación. Luego hay otra oración especial para el agua que también se ofrece a la congregación. Esta es la parte más reverente de todas nuestras reuniones. La congregación se sienta en silencio y medita sobre el sacrificio de Jesús.

Una típica reunión sacramental consiste en dos o tres himnos que canta toda la congregación. También podría incluir algunos números musicales por un coro, un grupo pequeño o por un solista. La música trae un espíritu especial a nuestras reuniones y nos ayuda a sentirnos más cerca de Dios, ¡aun si cantamos desentonados! 

Compartiendo tu fe

El primer domingo de cada mes no se dan los discursos normales. En su lugar, cualquier miembro de la congregación puede subir al púlpito a expresar sus sentimientos sobre el Evangelio. Al escuchar las experiencias de otros y sentir que el Espíritu de Dios llena nuestro corazón, nuestras propias creencias y convicciones pueden ser fortalecidas. 

Muestra de un programa

Programa de la reunión sacramental

Clases dominicales

Después de la reunión sacramental, hay otras clases para niños y adultos. Existe una reunión para cada grupo de personas, empezando desde niños (as) de 18 meses en adelante. Tenemos un grupo de mujeres, un grupo de hombres, un grupo de jóvenes, un grupo de niños, y una clase general de Escuela Dominical. Cada grupo se reúne para tener una lección que prepara un miembro asignado de su grupo. Estas lecciones se basan en una sección diferente de las Escrituras cada semana. Si te gustaría asistir a estas reuniones adicionales, acércate a un miembro de la Iglesia y pregúntale dónde puedes encontrar el salón de tu grupo. A esa persona le dará mucho gusto ayudarte.

Ven y acompáñanos

Nuestras reuniones del domingo las llevan a cabo ministros que no reciben remuneración y sirven voluntariamente, junto a otros miembros de nuestra congregación. Todos cooperamos y servimos en diferentes asignaciones o “llamamientos”. Esto nos da la oportunidad de hacer cosas nuevas y crecer individualmente, pero también aprendemos de las experiencias y perspectivas de otros. ¡Te necesitamos! Ven a formar parte de nuestra comunidad. Comparte tus talentos con nosotros y ayúdanos a crecer.

Aparta tu domingo. 
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