Ministrar como Jesucristo

“¿A cuál iglesia debo asistir? ¿Le importa a Dios a cuál iglesia vaya?” Tal vez te hayas hecho estas preguntas al considerar el lugar que tiene la religión en tu vida. Aquí hay algunas cosas que dice la Biblia, que han ayudado a darle forma a nuestra Iglesia.

Una joven en silla de ruedas está hablando con otras mujeres jóvenes y recibe un abrazo

Ministrar a la manera del Salvador

Los adultos y la juventud reciben la invitación de ministrar a las personas en sus congregaciones locales. Un miembro ministrante es como un amigo cercano. Los miembros de la Iglesia pueden acudir a sus hermanos o hermanas ministrantes cuando necesitan consuelo, oraciones, o alguien que les escuche.

Cómo funciona

Los miembros son asignados en parejas para contactar a alguna persona o familia. Cada miembro tiene la oportunidad de ministrar a otros y al mismo tiempo recibe ayuda y cuidados de otros hermanos y hermanas ministrantes que le fueron asignados.

La ministración puede ser de muchas formas. Puede ser un mensaje de texto, llevar un plato de galletas, una caminata o acompañar a algún evento importante. Estos actos de servicio podrían parecer simples, pero pueden ser de mucho significado ya que son los cimientos para una verdadera amistad.

La ministración permite que las congregaciones estén más al tanto de las personas con necesidades específicas. Con la ayuda de los líderes de la congregación, los miembros ministrantes pueden apoyar a sus vecinos y ofrecer ayuda en tiempos de necesidad. Al cuidar unos de otros, fortalecemos nuestras congregaciones y practicamos cómo ser verdaderos discípulos de Jesucristo.

Las ofrendas de ayuno

En toda la Iglesia se anima a los miembros a ayunar el primer domingo del mes. Eso significa abstenerse de alimentos y bebidas por dos comidas consecutivas. Eso nos ayuda a sensibilizarnos espiritualmente y también a cuidar de aquellos que tienen necesidad. Cuando ayunamos, donamos el costo de las comidas que no consumimos a un fondo que sirve para ayudar a los miembros de la congregación que están pasando por una situación económica difícil. A esto se le conoce como ofrenda de ayuno.

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