¿Cómo puedo ser feliz?

La vida puede presentar desafíos, tristezas y decisiones difíciles. Pero aún cuando las cosas no siempre resultan como las esperábamos, podemos encontrar felicidad. El Evangelio de Jesucristo ofrece esperanza, sanación y gozo.

Una mujer sonríe al pensar en las bendiciones del Evangelio de Jesucristo

Confía en Dios

Todos somos hijos e hijas de Dios. Él nos ama y tiene un plan para nosotros. Parte de nuestra experiencia aquí en la tierra incluye pasar por pruebas y dificultades que generan tristeza o pesar, pero que nos dan la oportunidad de aprender y crecer. Esto nos puede enseñar que somos capaces de hacer cosas difíciles o que nuestra fe es más fuerte de lo que imaginábamos. Cuando confiamos en que Dios sabe lo que es mejor para nosotros, podemos encontrar felicidad aún en tiempos difíciles.

Enfócate en Jesús

Cuando te sientas triste o necesites dirección, enfócate en Jesucristo. Ora. Lee Sus palabras. En Él y en Sus enseñanzas podrás encontrar felicidad, paz y sanación. Como dijo Jesús, “en mí [tendréis] paz. En el mundo tendréis aflicción. Pero confiad; yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Jesús nos conoce a nosotros y a nuestros pesares perfectamente. Él vivió y murió por nosotros para que pudiéramos tener la esperanza de vencer al mundo y regresar a vivir con Él. Si centramos nuestra vida en Él y en Sus enseñanzas, encontraremos un gozo verdadero y eterno que trasciende cualquier dificultad.

Ser agradecido

Una manera de encontrar felicidad en cualquier circunstancia es encontrar cosas por las que estás agradecido. ¿Qué pasa si no sientes que tienes mucho por qué agradecer? El expresar gratitud te ayudará a poner tu vida en perspectiva. Toma un momento para pensar en cosas pequeñas y simples por las que puedes expresar gratitud. Cualesquiera que sean tus circunstancias, enfocarse en lo bueno de la vida te ayudará a ser una persona más feliz. Y no solo eso; el mostrar gratitud también te puede ayudar a desarrollar una relación con Dios, al darte cuenta de cuánto Él te ha dado.

Elige ser optimista

No siempre podemos elegir las cosas que nos suceden, pero podemos elegir cómo reaccionamos a ellas. El cultivar una actitud de optimismo es una decisión consciente. De nosotros depende elegir cómo reaccionamos a las pruebas y problemas. No siempre será sencillo enfrentar los desafíos con determinación y esperanza, pero mientras más lo hagamos, más fácil será.

Considera las necesidades de otras personas

Cuando la vida es difícil, es natural querer enfocarnos en nosotros mismos. La realidad es que el mirar a otras personas y encontrar maneras de ayudarles puede ser de ayuda durante tiempos de dificultad. El servicio puede ayudar a cambiar tu actitud y perspectiva. Te da la oportunidad de enfocarte en las necesidades de otros, en lugar de pensar solo en lo que careces. J.M. Barrie lo expresó de una manera hermosa, “Aquellos que traen la luz del sol a las vidas de otros, no pueden ocultarla de sí mismos” (Una Ventana en Thrums, [1917], 137).

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