La tumba de Jesucristo

El Sepulcro del Jardín

Después que Jesucristo muriera en la Cruz, Sus seguidores desconsolados colocaron Su cuerpo en el sepulcro de un huerto, en un lugar no revelado. Con amor, ungieron Su cuerpo con aceites valiosos y lo envolvieron con ropa de lino. Entonces, con gran tristeza, sellaron el sepulcro y se fueron. Pero Jesucristo aún no había terminado Su obra milagrosa. Al tercer día, el sepulcro se hallaba vacío. Imaginen el gozo que sintieron Sus seguidores cuando vieron a su querido maestro, líder y amigo vivo, como un Ser glorioso resucitado. Ese mismo gozo está disponible para todos, para que “creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre”.

La invitación

Acuérdate de Jesucristo todos los días

Jesucristo vive hoy; y cada día es una oportunidad para recordarnos a nosotros mismos de Su presencia en nuestra vida. Coloca algo en tu hogar que pueda servir como recordatorio de la resurrección del Salvador. Podría ser una obra de arte, un pasaje de las Escrituras, una cita o cualquier otra cosa que decidas. Colócalo en algún lugar donde puedas verlo todos los días. También puedes seguir recibiendo recordatorios acerca de Jesucristo al inscribirte para recibir mensajes de correo electrónico y mensajes de texto con contenidos inspiradores diariamente.

Preguntas para reflexionar

Al pasar por el programa de correo electrónico “Caminar con Cristo”, ¿has sentido que tu amor por Jesucristo aumentó?

Al seguir adelante, ¿cuáles son algunas de las metas que puedes establecer para fortalecer tu relación con Jesucristo?

¿Puedes pensar en algún amigo al que le gustaría conocer mejor al Salvador?

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Escrituras sobre la resurrección de Jesús

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