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Oraré para recibir guía

Jesús enseñó: “Pedid y recibiréis” (Juan 16:24). La oración tiene el poder de ayudarnos a recibir la guía directa de Dios para enfrentar los problemas en nuestra vida. Orar es hablar directa y sinceramente con tu Padre Celestial como lo harías con alguien muy cercano. Si quieres aprender más sobre la oración, visita este enlace.

Semana Santa

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La Última Cena

Por la noche, Jesús reunió a Sus apóstoles para compartir una comida y expresar Su amor por ellos. La Última Cena fue un momento solemne y hermoso que tuvo lugar antes de que Jesús entrara al Jardín de Getsemaní más tarde esa noche. Él sabía que pronto sacrificaría Su vida y Sus discípulos se quedarían sin Él. Les enseñó la ordenanza del sacramento para que siempre recordaran Su sacrificio, y les enseñó sobre el poder de la oración. Les animó a que pidieran a su Padre en el Cielo por las cosas que necesitaban para que pudieran saber que Dios escucha y contesta las oraciones de Sus hijos.

Una mujer orando en su escritorio

Lee el relato de La Última Cena en La Biblia

7 Y llegó el día de los panes sin levadura, en el cual era necesario sacrificar el cordero de la Pascua.

8 Entonces Jesús envió a Pedro y a Juan, diciendo: Id, preparadnos la Pascua para que la comamos.

9 Y ellos le dijeron: ¿Dónde quieres que la preparemos?

10 Y él les dijo: He aquí, cuando entréis en la ciudad, os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle hasta la casa donde entre

11 y decid al padre de familia de esa casa: El Maestro te dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la Pascua con mis discípulos?

12 Entonces él os mostrará un gran aposento alto, ya dispuesto; preparadla allí.

13 Fueron, pues, y hallaron como les había dicho; y prepararon la Pascua.

14 Y cuando llegó la hora, se sentó a la mesa, y con él los doce apóstoles.

15 Y les dijo: En gran manera he deseado comer con vosotros esta Pascua antes que yo padezca,

16 porque os digo que no comeré más de ella hasta que se cumpla en el reino de Dios.

17 Y tomando la copa, después de haber dado gracias, dijo: Tomad esto y repartidlo entre vosotros,

18 porque os digo que no beberé más del fruto de la vid hasta que el reino de Dios venga.

19 Entonces tomó el pan, y habiendo dado gracias, lo partió y les dio, diciendo: Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí.

20 Asimismo, tomó también la copa, después que hubo cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo convenio en mi sangre, que por vosotros se derrama.

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